Como no sólo de dulces puede vivir el hombre (o el aficionado a la repostería amateur) en esta entrada dejo de lado los chocolates, cremas y bizcochos y paso a una de las cosas con las que, yo por lo menos, sí que podría alimentarme exclusivamente: el pan.
Lo primero de todo, tengo que decir que en esto del pan casero soy prácticamente un novato, de hecho, ni siquiera me he animado a preparar una masa madre, fundamental en la mayoría de las recetas. Pero todo se andará, porque una vez que empiezas a hacer tu propio pan, no volverás a querer comprar una barra de supermercado nunca más.
La focaccia es un pan plano típico de Italia, normalmente aliñado con aceite de oliva y sal gruesa, aunque también puede estar cubierto por hierbas aromáticas u otros ingredientes, como cebolla, queso, aceitunas... Se puede utilizar como acompañamiento en las comidas o como pan para sandwich, añadiéndole fiambres, quesos...